La revolución de un inmenso yacimiento de petróleo provoca un sorpasso histórico en el crudo de Latinoamérica
- En diciembre de 2024 se ha producido el adelantamiento de Argentina a Colombia
- Todo el mérito de este gran sorpasso pertenece al yacimiento de Vaca Muerta
- Los expertos creen que Argentina podría producir casi 1,3 millones de barriles en 2030
Se veía venir desde hace tiempo, pero por ello no deja de ser importante, puesto que este sorpasso en el mercado de crudo deja entrever cuáles son las apuestas de cada país y la dirección que toma cada economía. Argentina ha logrado un hito histórico en la industria petrolera al superar a Colombia en producción de crudo, consolidándose como el tercer mayor productor de América Latina, solo por detrás de Brasil y Venezuela. Según datos oficiales, en diciembre de 2024 Argentina alcanzó una producción de 765.600 barriles diarios, mientras que Colombia se quedó en 755.469 barriles, reflejando la divergente trayectoria de ambos países en la industria petrolera. Este cambio en el panorama regional resalta el auge de Vaca Muerta, la mayor reserva de hidrocarburos no convencionales del país, frente al declive del sector en Colombia, donde las restricciones gubernamentales han reducido la inversión y la actividad exploratoria.
El auge argentino se explica por un entorno regulatorio más favorable y una creciente apuesta por el fracking, lo que ha permitido que el país incremente su producción de manera sostenida. En contraste, en Colombia la incertidumbre en torno a las políticas energéticas y las altas cargas tributarias han desincentivado la exploración y la perforación. Un informe de la Cámara Colombiana de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol) señala que entre enero de 2023 y diciembre de 2024 la actividad de perforación cayó un 56,4%, lo que se tradujo en la pérdida de 20.000 empleos en las regiones petroleras del país.
Tras años de poca actividad, Vaca Muerta ha vuelto a la vida. Ahora, este gran yacimiento más vivo que nunca y bombea más de 420.000 barriles de crudo al día, elevando la producción total de Argentina hasta los 765.000 barriles diarios, superando los 755.000 de Colombia, que en los últimos años ha ocupado el tercer lugar en la producción de crudo en Sudamérica, solo por detrás de Venezuela y Brasil. Es cierto que Colombia está sufriendo un declive importante en su industria, lo que ha ayudado sin duda a que se produzca este sorpasso. Pero también es cierto que la producción de Argentina está creciendo a un ritmo muy acelerado.
El impacto de la caída en Colombia también se refleja en la inversión extranjera directa en el sector, que en Colombia disminuyó un 30% en 2024, alcanzando los 1.822 millones de dólares, lo que supone 779 millones menos que en 2023. Campetrol ha alertado sobre los efectos negativos de la «sobretasa al impuesto de renta, los bloqueos en las regiones productoras y la incertidumbre regulatoria». La carga tributaria impuesta a las petroleras por el gobierno de Gustavo Petro, con impuestos adicionales de hasta 15% sobre la producción de crudo, ha añadido presión a un sector que ya enfrentaba desafíos operativos.
Desde el inicio de su mandato, el presidente colombiano ha manifestado su intención de reducir la dependencia del país en los hidrocarburos y acelerar la transición hacia energías renovables. En varias ocasiones, Petro ha insistido en que «Colombia debe dejar de vivir del carbón, del petróleo y del gas» y ha instado a Ecopetrol a vender su operación de fracking en Estados Unidos para reinvertir esos recursos en energía limpia. Esta política ha generado una reacción negativa en el sector empresarial, que advierte sobre la falta de incentivos para la exploración y los riesgos de un desplome en la producción futura.
Al mismo tiempo que Colombia se aleja del petróleo, Argentina ha comenzado a aprovechar su gran oportunidad. En 2021, algo comenzó a cambiar poco a poco. Este yacimiento ha pasado de estar prácticamente ‘muerto’ a producir petróleo en grandes y crecientes cantidades. Esta es la historia de muy corto plazo del yacimiento de Vaca Muerta, el campo con más crudo no convencional (shale oil)y más grande de toda Sudamérica. Este yacimiento podría convertir a Argentina en un nuevo motor de la oferta de petróleo en Sudamérica que ayude a compensar los recortes de producción del cártel de la OPEP, según ha publicado la Agencia de la Energía de EEUU (EIA por sus siglas en inglés) en un interesante análisis hace escasos días, una hipótesis que ya había sido lanzada por otros agentes del mercado como los expertos de Energy Intelligence (EI), un centro de datos energéticos con sede en Nueva York.
Argentina ha sabido capitalizar su potencial en el sector energético con un enfoque diametralmente opuesto, que está a su vez ayudando a que la economía se recupere con intensidad tras una larga recesión. El desarrollo de Vaca Muerta ha atraído inversiones millonarias y ha convertido al país en un actor clave en el mercado de hidrocarburos no convencionales. La estabilidad regulatoria y la apertura a la inversión privada han permitido a Argentina ampliar su capacidad de extracción, lo que ha favorecido el crecimiento de la industria y el incremento de las exportaciones de petróleo, según explican desde Bloomberg.
Mientras Argentina se consolida como un productor en ascenso, en Colombia la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP) ha proyectado una reducción adicional del 5% en la inversión en exploración y producción para 2024, situándola en 4.600 millones de dólares, lo que marca una tendencia decreciente en la actividad del sector. Según el gremio, la falta de incentivos podría llevar al fin de la exploración petrolera en el país para 2030, lo que tendría consecuencias fiscales severas.
El declive del sector en Colombia ya se está reflejando en sus proyecciones de producción. De continuar la tendencia actual, el déficit de producción de petróleo en el país comenzará a evidenciarse a partir de 2028, poniendo en riesgo los ingresos fiscales y la autosuficiencia energética. En contraste, Argentina ha fijado un ambicioso plan para consolidar su crecimiento en el sector, con objetivos de expansión a través de nuevas perforaciones y la mejora de la infraestructura de transporte y exportación.
Expertos del sector han advertido que el ambiente de inversión en Colombia se ha deteriorado debido a los constantes cambios regulatorios y la incertidumbre generada por las políticas gubernamentales. Julio César Vera, presidente de Xua Energy, ha señalado que el país está viendo «inversiones a corto plazo y pocos o nulos proyectos con visión de mediano y largo plazo». La inestabilidad y la creciente conflictividad social en las regiones productoras han sido factores determinantes en la disminución de la actividad petrolera.
El nuevo mapa del petróleo en América
El avance argentino en la industria petrolera no solo supone un cambio en el balance regional, sino que también podría redefinir el mapa energético de América Latina. Mientras Colombia sigue enfrentando desafíos estructurales y políticos que limitan el crecimiento de su sector, Argentina se encamina a consolidarse como un actor clave en el suministro de crudo y gas en la región, aprovechando su potencial y un entorno favorable para la inversión.
Si esta tendencia se mantiene en los próximos años, Argentina no solo consolidará su liderazgo sobre Colombia, sino que podría ampliar su influencia en el mercado energético global. La estabilidad regulatoria y la apuesta por la exploración son factores que han permitido a Argentina atraer inversores y mantener una senda de crecimiento sostenido en su producción de crudo. Algunos expertos creen que Argentina podría producir más de 1,2 millones de barriles de petróleo para 2030, llegando a ser el segundo mayor productor de crudo de toda Sudamérica.
El desarrollo del sector petrolero en Argentina es una muestra de cómo la combinación de una política energética estable y la apertura a la inversión pueden transformar una industria y convertirla en un motor de crecimiento económico. En este sentido, el país podría convertirse en un referente para otras naciones que buscan potenciar su sector energético sin depender exclusivamente de la volatilidad del mercado internacional. La producción seguirá aumentando en Argentina en los próximos meses. Sin embargo, los siguientes ‘competidores’ se encuentran lejos: Venezuela produce un millón de barriles al día y Brasil supera los 3 millones, por lo que no se esperan nuevos sorpassos a corto plazo.
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