Los depósitos más rentables pagan casi 1 punto porcentual menos que hace un año: caen al 2,2%

Los depósitos más rentables pagan casi 1 punto porcentual menos que hace un año: caen al 2,2%

  • Los depósitos más atractivos son los de Banco Finantia, WiZink y Pichincha
  • Aun así, un buen puñado de ellos a bate la inflación en Europa, del 2,1% en 2025

Las rentabilidades de los depósitos siguen con su tendencia a la baja. De media, los vehículos a 12 meses más rentables disponibles en España pagan actualmente un 2,20%, casi un punto menos que hace un año (en enero de 2024 daban un 3,11%). La caída de las remuneraciones se ha producido como un goteo constante desde el pasado mes de junio, cuando el Banco Central Europeo (BCE) inició el proceso de bajadas de tipos. En 7 meses, la institución ha ejecutado cuatro recortes, por 25 puntos básicos cada uno. Y seguirá haciéndolo: actualmente el mercado espera otros 4 recortes este año, el primero de ellos en la reunión del próximo 30 de enero.Esto implica que las rentabilidades de los depósitos también continuarán a la baja.

Aun así, en el mercado están disponibles varios depósitos a 12 meses que permiten batir a la inflación, que se prevé que se sitúe en el 2,1% en 2025 en la Eurozona, según recoge Bloomberg. El vehículo más rentable es el de Banco Finantia, que ofrece una TAE (Tasa Anual Equivalente) del 2,95%, para cantidades, eso sí, de al menos 50.000 euros. Lo sigue el banco digital WiZink, con su depósito al 2,60%, para aportaciones desde los 5.000. Y un 2,52% paga el ecuatoriano Banco Pichincha, a partir de 1 euro. Estos tres vehículos baten la rentabilidad de las Letras del Tesoro a 12 meses, que se sitúa actualmente en el 2,36% en el mercado secundario.

Cetelem remunera con un 2,30%, también desde 1 euro, mientras que Pibank (también parte del grupo Pichincha) paga un 2,27%. Por su parte, Banco Big, Banca March y MyInvestor empatan, al ofrecer todas ellas un 2,25%, aunque con diferentes condiciones. El más asequible es el depósito a 12 meses de Banco Big, que se puede contratar desde 1.000 euros. La aportación mínima sube hasta 10.000 euros en el caso de Banca March (que ha bajado la remuneración desde el 2,50% previo) y en el de My Investor. Esta última entidad -el neobanco de Andbank- permite elevar ese 2,35% hasta el 2,50% si el cliente contrata, además, carteras automatizadas por al menos 150 euros.

MyInvestor ha sido noticia esta última semana al anunciar un superdepósito a solo un mes al 3,5% TAE, que está disponible desde 5.000 euros. Si se contrata ese importe mínimo, la remuneración rondaría los 15 euros.

Por encima del 2,1% de inflación encontramos todavía el depósito a 1 año de EBN Banco, que remunera con un 2,20%. El resto de productos (los de Triodos Bank, BFF, Selfbank, Deutsche Bank e ING) están ya por debajo de ese nivel.

Alternativas para el ahorrador

«En un entorno de bajadas de tipos, es lógico que las remuneraciones hayan sufrido ese bajón, aunque es cierto que, si tienes un depósito en la media de rentabilidad, en ese 2,20%, conseguirías mantener tu poder adquisitivo», señala David Ardura,director de Inversiones de Finaccess Value. El problema es que las estimaciones actuales de inflación pueden cambiar. «Ya hemos visto cómo en EEUU esas previsiones están repuntando por las políticas de la Administración Trump», añade. En Europa también pueden subir, y este es un factor a tener en cuenta.

«Los fondos monetarios, bien gestionados, siempre van a ser una alternativa mejor que un depósito», añade Ardura. Por varios motivos: «En primer lugar, se mueven en tramos de corto plazo, por lo que no tienen sensibilidad a las subidas de tipos; a esto hay que sumar las ventajas fiscales que ofrecen frente a los depósitos». El hecho de que estos productos vayan renovando la cartera a muy corto plazo permite adaptarse a los posibles cambios que se produzcan en el escenario de tipos. El monetario es la «evolución natural» para el cliente de depósitos, que no es el mismo tipo de cliente que uno de renta fija, por su aversión al riesgo. Este tipo de productos, que conceptualmente se usan para aparcar la liquidez, limitan su inversión a activos de renta fija a muy corto plazo. Es el ahorrador el que, ahora que el depósito le pagará menos, debe valorar si quiere dar el paso y convertirse en inversor, elevando su umbral de riesgo para aspirar a rentabilidades que no sólo cubran la inflación.

Para los que sí quieran dar el salto hacia la inversión en bonos, Ardura añade que es buen momento para ir alargando los vencimientos: «Nos parece buena idea hacerlo, siendo consciente el inversor que va a sufrir volatilidad; en este momento, ya se ha recuperado la pendiente de la curva y ya te paga asumir duración, bien sea en deuda soberana o en renta fija corporativa. Ambas pendientes son muy atractivas», explica.

En Estados Unidos el mercado apenas prevé ahora un recorte de tipos este año, pero la situación es bien distinta en Europa, donde se esperan bajadas por 100 puntos básicos de aquí a final de año. De ahí que los bonos hacia los que haya que mirar sean los europeos. «Los tipos de interés del BCE van a seguir bajando, con lo que también se reducirán los tipos que pagan los bancos, y además, algo muy importante a tener en cuenta es que la banca es muy rápida a la hora de trasladar los recortes de tipos a las remuneraciones que ofrece a sus clientes», comenta Víctor Alvargonzález, socio fundador de la firma de asesoramiento financiero independiente Nextep Finance. Para esos ahorradores que tengan que renovar sus depósitos, la alternativa serían los fondos de renta fija europea a corto y medio plazo, esto es, a dos-tres años, y con grado de inversión. El bono de España a 2 años ofrece actualmente un 2,4%, y a 3 años un 2,54%; los italianos están en 2,48% y 2,63%, respectivamente.

Respecto a la calidad de los bonos que son atractivos para meter en cartera, no es necesario que tengan la máxima calificación crediticia. En el mercado europeo hay opciones para ir más allá de los soberanos, siempre evitando el high yield, que para los perfiles conservadores está totalmente descartado. Otra cuestión que destaca Alvargonzález es que en Europa «la inflación va a bajar mucho más que en Estados Unidos; esto es muy importante, porque, al final, la rentabilidad de tu bono real va a ser también atractiva».

Respecto al bono norteamericano, que ofrece un 4,57%, Alvargonzález no ve actualmente una oportunidad en él: «Es correr un riesgo innecesario, en nuestra opinión. En Estados Unidos hay un riesgo de inflación, por la inyección de esteroides de Trump a la economía -en forma de bajadas de impuestos, menos regulación-, de modo que los bonos de EEUU presentan un riesgo mayor que los europeos; la única ventaja de que Europa esté estancada y con muy bajo crecimiento, en euroesclerosis, es que es más difícil que aquí suba la inflación», señala.

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